Del arte de la partera al de la pantera

Sócrates, 470-399 a.C.


Sócrates explicaba el arte de llegar a la verdad por analogía con la profesión de su madre: comadrona o partera. Para Socrates el hombre es un ser social y racional, siendo la razón un fin ordenador de la naturaleza. Basta con el diálogo, la curiosidad y la ironía para que un buen par de amigos filósofos consigan que la verdad se desnude y se revele ante nosotros. Ahora bien… ¿y en el siglo XXI? Ponemos en duda que el hombre sea racional y social. Hemos descubierto mil y un “trucos” para dejar incapacitada a la razón para llegar a la verdad. Sistemáticamente trucamos el lenguaje para que exprese precisamente aquellos que queremos que piensen los demás ( Véase Gádamer, en “Verdad y método”). La psicología (antiguo estudio del alma que hace viviente al hombre individual) nos sirve para burlar el buen jucio y el sentido común que hace décadas parece ser el menos común de los sentidos: de una parte porque la gente no se atreve a expresar lo que dice el sentido común que habitualmente va en contra de lo políticamente correcto, por otro lado, porque las “páridas” y cambios de discurso a golpe de encuesta o corriente de opinión (doxa en el peor de los sentidos platónicos, creencia y falsedad) hacen que uno no tenga tiempo para meditar lo que es verdad… Para colmo dudamos de que la verdad como ente objetivo existe, y la verdad del yo (yo tengo raón) se impone a cualquier argumento lógico…. Mal lo tendría Sócrates en el Sálvame ante el arte de la pantera. Curiosamente, y de aquí el post, una simple letra (de la r a la n), cambia absolutamente el sentido y contenido del arte: el uno por amor a la sabiduría ( que nace del principio de no contradicción que proviene del ser) y el de la dialéctica del sofista ( utilitarismo finalístico del discurso) adornado con todos los atributos del cínico mas perro flauta. El lenguaje de la pantera acecha en la sombra, camuflado con apariencia de inexistencia y negro nihilismo, que busca la imposición de un superhombre que ni es hombre ni es super, vestido con arapos de discapacidad e injusticia, buscando imponerse como el gobernante de todos y cada uno de los demás, sean discapacitados o injustamente tratados. Y mordemos el anzuelo, o hacemos como que tragamos por un principio de prudencia mal entendido. Los que nos venden la verdad acechan nuestras reaccionan, como hipnotizadores de serpientes nos siguen la mirada, invaden nuestro ser íntimo con la redes sociales ( en las que somos “super hapies” desde la cotidiana apocalipsis y fracaso vital; pero que nadie se entere) y adelantan nuestras reacciones con las “fake news”. Nos estamos hartando y ya empieza a notarse. Algo nos hace reaccionar a la habitual y consabida mentira que unas veces parece beneficiarnos egoistamente, y otras veces promete amedrentarnos con una antipatía deshumanizada: en ambos casos, a casi nadie se le ocurre pensar en el bien de todos por encima del ego propio. La pantera está aquí, y creo que estamos decidiendo que vamos a cazarla: unos para ponerla a su servicio y convertir la democracia en la sociedad de Orwell de 1984, otros para meterla en el zoo, que es donde le corresponde, y devolverle el trabajo a la partera que se le está empezando a acumular, pero que bastante. El cambio de una sola letra, lo cambia todo. No quiero ni pensar lo que puede ser la reconstrucción política del diccionario, y la reescritura de la Historia. Yo al menos me resistiré intentando no perder la memoria ni cediendo a argumentaciones débiles y vácuas, por mucho que en los medios sea el lenguaje habitual. Larga vida a la sabiduría, la fortaleza, la templanza y la prudencia. Muerte al cinismo y al sofismo de los políticos, que utilizan mi ciencia favorita, la Estadística, como ramera y mentirosa al servicio de la demagogia y la psicogágia.

De la URJC y a mucha honra

Rogelio Alonso Pascual y Paco Rabadán

Hoy se ha convocado una huelga por varias asociaciones de alumnos de la Universidad Rey Juan Carlos  bajo el lema “fuera la mafia de la URJC“. He echado un vistazo a la prensa y para mi sorpresa me he encontrado la foto que aparece más arriba en elpais.es.

Soy yo junto a don Rogelio Alonso Pascual, quien dio la clase inaugural de este curso académico en el campus de Móstoles. El tema de la clase : “posverdad“. Siento no recordar el título completo, pero a grueso trazo: ¿ Por qué lo llaman posverdad cuando quieren decir mentira ? . No podía venir más al caso.

He intentado encontrar el vídeo de la clase, pero no he sido capaz de localizarlo. Lo recomendaría encarecidamente.

En la imagen anterior podemos ver el panfleto en el que se explican lar razones de la huelga. Lo primero que me llama la atención es que en la foto aparecen personajes que tienen todo que ver con la política y poco con la URJC. Las dos imágenes reflejan bien la pos verdad con la que nos quitan la libertad a los alumnos y profesores en las trincheras de la Universidad.

El ser profesor no me enfrenta a mis alumnos, me hermana con ellos, porque todos somos universitarios y esa condición es primordial. Cualquier intento por enfrentarnos es de naturaleza perversa y debe ser erradicado.

La Universidad Rey Juan Carlos es un día a día en el que nos enfrentamos todos a un futuro absolutamente incierto, con una elevada probabilidad de pasar a formar filas en la cola del paro, en un ambiente democrático nacional que zozobra hacia el totalitarismo, sea del signo que sea, y que huye de la división de poderes. Las estrategias de los grupos de poder echan a codazos los ideales altruistas y la moralidad más elemental.

Ser universitario siempre ha sido un reto. Formar parte de la Universidad es una actitud ante la vida y la sociedad: buscar la verdad bajo el rigor de la lógica y el método científico, huyendo de prejuicios y presuponiendo nuestra ignorancia que pretendemos superar. El “sólo sé que no sé nada” es el cimiento sobre el que construimos nuestro conocimiento.

Pero ser universitario en la URJC, hoy es mucho más. El futuro está siendo hipotecado por una ingeniería social bastante burda que busca enfrentarnos y obviar descaradamente todo aquello que nos une.  La URJC comienza todos los días en un autobús o una vía de tren de camino al campus. Todos sabemos lo que pretendemos: forjar el futuro, educarnos y prepararnos para absolutamente todo. No aspiramos solo a gánanos el pan sino a la supervivencia de un alma académica libre donde lo más importante es lo que ocurre en el aula y en nuestras horas de estudio. Luchamos por nuestro futuro profesional, pero ya sabemos y contamos, desde que nos embarcamos en la URJC, que este futuro depende de nuestra propia reputación (véase este sitio web) y no de la de terceros.

Los que quieren beneficiarse del nombre de una institución universitaria suelen buscar otras universidades. Nosotros buscamos forjar los cimientos necesarios para luchar con nuestros propios medios: hermandad, solidaridad, conocimiento, curiosidad infinita y esperanza ciega en nuestra capacidad para transformar el mundo.

Yo atestiguo que los alumnos que asisten a clase son extraordinarios, y no me refiero  unicamente al plano académico, sino a algo más importante y efectivo como herramienta para construir la sociedad de futuro. Son extraordinarios en respeto y en prudencia, serios y responsables respecto a las responsabilidades de las que lejos de huir aumentan en pro de ser protagonistas de su propio destino, que es el de todos. El alumno de la URJC se enfrenta habitualmente a condiciones económicas muy difíciles que hacen que el gasto en su formación sea un sacrificio, y por tanto, se lo toman muy en serio: horas de estudio, seriedad en las aulas,…

Generalizar el comportamiento de unos pocos impresentables a un colectivo aproximado de 50.000 alumnos no solo es una irresponsabilidad, es además una maniobra política despreciable que se cobra en autoestima de todos y cada uno de nosotros la sangre que necesitamos para ir cada a día a clase, y en definitiva, construir el futuro.

Me gustaría poner una foto de la auténtica Universidad Rey Juan Carlos, lanzada en el Campus de Aranjuez justo antes del escándalo de los masters.

Esta es la verdad y no una foto borrosa, ni un montaje de miembros de un partido político en frente de la foto de un campus que no han pisado. Esta es la verdad y no las pos verdad.

Juntos, unidos, ante el futuro a pesar de todo, y de cualquiera que nos quiera robar la paz necesaria para afrontar la tormenta con calma.

A mucha honra, soy de la URJC, y agradecería fotos afinando el objetivo de la cámara. Exijo que cuando hablen de la URJC hablen de nosotros, no de los que no pisan estos campus.

 

 

Dr. Habib Chamoun-Nicolás en España 2018

Hay personas que son luchadoras por naturaleza, que no renuncian a la aventura de vivir plenamente aplicando una lógica humana que responde más al instinto que al utilitarismo o al pragmatismo. Personas que huyen de la comodidad como de la peste, de la aparente seguridad que de pura apariencia casi todos intuimos que es falsa.

Habib Chamoun es Habib Chamoun, perdón por la tautología. Es una persona que se ha definido más allá de sus etiquetas o atributos, ya sean étnicos (podríamos decir que es Fenicio, Libanés, Mexicano o Estadounidense, y por qué no, un poco de Francés, Español y sin ánimo de ofender, Inglés), o académicos (Doctor en ingeniería, matemáticas,… autor de prestigio siempre creciente), empresariales ( desde el negocio familiar a la negociación multinacional o protocolaria), y finalmente familiar en un sentido cada vez menos habitual que es el de capacidad de formar familia con aquellos que va conociendo, negociando siempre como un Fenicio.

No es fácil estar a la altura de Habib Chamoun-Nicolás, y no me refiero ni a la perspectiva étnica, ni a la académica, ni a la empresarial, ni a la familiar. Me refiero a la altura de la transcendencia a través de la virtud que le constituye en una roca moral y un faro para los que no acabamos de entrar ni entender la rueda del nihilismo que parece gobernar las esquinas del siglo XXI.

Dos son las obras que honestamente conozco y he hecho mías, a pesar del copy right. Ambas son complementarias y trazan una estrategia intelectual difícil, recuperar la sabiduría perdida en el ámbito de la Economía. Parece fácil citar a los clásicos del pensamiento filosófico, o traer la crítica de la virtud a un mundo al borde de la revolución industrial 4.0, o el block-chain. Pero no os quepa duda, no lo es. Las críticas son feroces. Los clásicos han sido tan manoseados y tan poco leídos, que cuando se les cita parece que vas a iniciar un discurso perverso para respaldar una corriente de pensamiento único, no para pensar con ellos. 

Llegan tiempos de reflexión, de detener los caballos y mirar a nuestro alrededor y juzgar como seres humanos si el mundo que construimos cada día es una casa que puede ser habitada sin que nos invite al suicidio espiritual, o incluso, al suicidio y punto.

Hemos pasado del miedo a la cosificación de la revolución industrial, al miedo a ser parte de un videojuego en la sociedad de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s), Parece que el mensaje ha perdido valor, y que lo único que importa es el soporte: redes sociales, mass-media,… cotilleos en frívolos  canales, y después noticias de atrocidades, tasas de paro brutales, que a la vez resultan invisibles porque nos saben dar el circo sin pan que nos ningunéa y nos calla. Y callando consentimos.

Hay que ser valiente, para poder aspirar a ser Habib Chamoun. Tan inteligente como para desafiar la matemática lineal de la simple causa-efecto. Tan ser humano como para atreverse a hacer el bien y lanzarlo al mar.

Gran amigo, porque no te deja otra opción. Ese es Habib Chamoun.

Si queréis verle, os dejo su hoja de ruta en esta semana del 14 al 16 de marzo de 2018)

Estadística 1. Tema 2. Distribuciones de frecuencias (diapositivas)

Estadística 1

Tema 2. Distribuciones de frecuencias.

E1 01 Distribuciones de frecuencias V 2.0

Descarga el archivo pdf, aquí.

keywords: Introducción a la estadística empresarial I. Distribución de frecuencias. Notación. Frecuencias absolutas. Frecuencias relativas. Frecuencias acumuladas. Sumatorio. Operador producto.

Ejercicios con excel de años anteriores:

  1. CAU 2016/17
  2. GADE M 2016/17
  3. Densidades de frecuencia.

Justo Sotelo, el economista que soñaba con ser escritor y no entendía ni la cerilla ni el bidón de gasolina

justo-sotelo3Justo Sotelo es una de las personas más inteligentes que he conocido, aunque puede que no sea demasiado objetivo porque le quiero un montón.

Cuando yo era alumno en la Facultad, el ya era catedrático y autor del manual Teorías y Modelos Macroeconómicos(1), junto a otros autores como Julián Unamuno. Nunca tuve el placer de que me diera clase, pero siempre se caracterizó por ser un profesor excepcional que parecía un alumno más, hasta que abría la boca y se notaba que sabía tanto y tan bien, que el saber formaba parte de sí mismo. El verbo aprender, tiene la connotación de “hacer algo propiedad de uno”. El saber es objeto del aprendizaje, y en Justo, la acción de aprender lo ha transformado hasta el punto de que el mismo es saber.

No me parece casualidad que siendo economista ya doctorado decidiera sumergirse en el mundo de la Literatura. La Economía tiene mucho de ficción, de utopía y tragedia, de fuerzas del destino que nos superan, de aventuras épicas repletas de héroes y villanos. La Economía es la historia que se lee tras la Historia, y supone una mordaza para aquellos que la conocen. Si las ciencias habitarán el mundo de los cuentos de hadas, la bruja sería sin duda la Economía.

Cuando leí su tesis doctoral en Literatura, La Semántica Ficcional de los Mundos Posibles en la Novela de Haruki Murakami(2), me sorprendió brevemente ver que la introducción comenzaba con un discurso económico impecable. Y digo brevemente, porque enseguida me di cuenta de que la realidad es el contexto de otras realidades. Entender intelectualmente a Justo es complicado porque para ponerse al nivel de su lenguaje hay que compartir su nivel de conocimiento, y un servidor, en Literatura no lo alcanza ni de lejos. Sin embargo, entenderle desde la pasión es inmediato. El movimiento de sus manos cuando habla, la búsqueda obsesiva por la palabra exacta en el lugar perfecto, el brillo de sus ojos que se refleja en sus gafas cuando alguien le pregunta desde la curiosidad y no desde el protocolo… cuando todo esto ocurre, Justo se transforma en un divino niño, como si fuera el dios Loki de la religión germana jugando con las emociones y destinos de sus personajes en los infinitos mundos posibles de la Literatura.

Para Justo, realidad y ficción son cosmos simultáneos, posibles lugares a los que escapar, pero también en los que vivir. Por eso Justo vive la realidad como si fuera uno de los muchos mundos posibles, y se comporta como si viniera de otros mundos con usos y costumbres diferentes. Es imposible entender a Justo sin situarle en este contexto de viajero entre mundos.

Os dejo un vídeo para que le veáis en directo.

Tendré que comprarme el nuevo libro, ¿qué alternativa queda? . Os dejo un enlace a una crítica que le han hecho sobre Cuentos de los viernes (3)

El lenguaje es tan importante como respirar. En él encontramos el significado que atribuían a los objetos de la realidad nuestros ancestros, pero también creamos nuevos significados, damos matices, convertimos el discurso en un cuadro abstracto. Con él intuimos principios de historias, relatamos el tránsito, para tal vez no encontrar un final, como cuenta en su tesis sobre Murakami.

Pero insisto, Justo es pasión que roza la locura, y eso lo convierte en un genio. Y no nos confundamos,  porque si bien los genios se caracterizan por alcanzar comprensiones de la realidad que los demás no vemos, también se caracterizan por abandonar las realidades que son más evidentes para el resto. Esto hace también que su pensamiento sea controvertido, discutible, incansable y agotador a la vez… y a Justo le encanta discutir, aunque él seguro que prefiere utilizar el verbo dialogar. Por eso es amigo de las tertulias, preferiblemente de aquellas en que se sienta el literato académico junto a la joven fisioterapeuta, mientras que en las sillas de enfrente están el arquitecto al lado de ese chiquillo que ha comenzado a escribir cuentos, y aún no se sabe, si acabará siendo un escritor, o estará en esa etapa “tonta” de la poesía de la mala noche.

Todos tienen un lugar en la mesa literaria de Justo: es entrañable, y por tanto en estos tiempos, absolutamente imprescindible.

 

(1) Sotelo Navalpotro, J., Unamuno Hierro, J., et Al (2003). Teorías y Modelos Macroeconómicos. Pozuelo de Alarcón, Madrid, España: ESIC Editorial.

(2) Sotelo Navalpotro, J. (2014). La Semántica Ficcional de los Mundos Posibles en la Novela de Haruki Murakami.. Tesis doctoral. UCM. Madrid.

(3) Justo Sotelo (2015) Cuentos de los viernes. Colleción Narrativas. Bartleby. Madrid

Lo ha vuelto a hacer!!!! De mi conexión telepática con el Papa Francisco.

papafrancisco-12jun15

Cuando decidí acometer el proyecto de tesis doctoral me prometí a mí mismo no caer en la ley del mínimo esfuerzo, esto es, escribir un texto más o menos acertado con la suficiente calidad como para que un tribunal me otorgara el título de doctor. Mi visión de la tesis es profundamente romántica. Considero que tesis es sinónimo de la obra fundamental de un autor. Por ejemplo, la Tesis sobre Feuerback de Karl Marx fué la base sobre la que se construyó el socialismo científico, en obras como El Capital.  Y en épocas anteriores, cuando no se había “inventado” aun el título de doctor, grandes obras como las Summa Theologiae de Santo Tomás de Aquino, o los Princia de Newton, fueron las que les otorgaron ese título de grandes pensadores.

Supongo que estaréis pensando que tengo un ego desproporcionado si aspiro a alcanzar la talla de éstos. La verdad es que es todo lo contrario. Si me veo obligado a situarme en ese nivel de exigencia es porque considero como economista, que alguien lo tiene que hacer, y yo estoy moralmente obligado al menos a intentarlo, pues las graves deficiencias que ha demostrado en la práctica el pensamiento económico se pagan con hambre y sangre .

La Economía ha demostrado sistemáticamente ser un ciencia que caduca cada poco tiempo desde la aparición del Mercantilismo, siempre al servicio de grupos de poder, contaminada por el pensamiento político y la opinión, responsable en último extremo de justificar actividades y sistemas económicos que se han  concretado en holocaustos de hambre y pobreza, para tras el fracaso, explicar desde un punto de vista “científico” porque han fracasado y cuales han sido sus errores. Es como si el economista más que científico fuera un comentarista de partidos de fútbol. Pero con el pan no se debe jugar, y menos con el ajeno.

Mi formación académica es liberal. Me he dado cuenta, ya finalizada mi tesis doctoral, que en cierta forma he sido adoctrinado por un pensamiento único, y gran parte del inmenso trabajo que ha supuesto mi tesis ha sido “desprogramarme”. Recuerdo que en primero de carrera, cuando me contaban que necesidad y deseo es lo mismo desde la ciencia económica (marginalismo) yo me llevaba las manos a la cabeza y aullaba como un lobo a la luz de la luna. Para cualquiera que no sea economista es evidente que deseo y necesidad no es para nada lo mismo.

Otro ejemplo, la definición de Lionel C. Robbins de Economía, que es una de las más coherentes respecto del capitalismo y el marxismo, reza que Economía es la ciencia que estudia la asignación de recursos escasos entre medios alternativos. Con lo cual “te cuelan”, primero que hay escasez de recursos, segundo, que economía es sinónimo de problemas que hay que resolver, y tercero, que lo importante es “optimizar”. Bueno, pues economía, no tiene absolutamente nada que ver. Etimológicamente significa administración de la casa, y uno administra su casa fijándose en los recursos de los que dispone, no fijándose en su escasez. Administrar la casa no es un problema sino  un placer aunque lleve asociado problemas, y sobre todo, no se puede optimizar nada cuando la administración de la casa depende de qué quieras hacer con ella: no hay metodología cuantitativa que soporte el capricho del hombre por mucho que lo hayan intentado los marginalistas. La inmensa mayoría de lo que se enseña en la Facultad de Economía no es ciencia, sino doctrina, pero para darse cuenta de esto hay que dedicar muchísimo tiempo a desaprender, y como decía a la auto-desprogramación.

Para poder entender que es realmente economía y si  puede alcanzar una categoría de carácter científico he estudiado prácticamente todas las interacciones epistemológicas de la historia económica, es decir, como ha influido las distintas disciplinas de conocimiento en la economía, entre ellas la biología, la física, la religión,… y los resultados han sido demoledores. Los sistemas económicos que presuponen la escasez de recursos, tanto el marxismo como el liberalismo, son absolutamente inconsistentes desde un punto de vista científico, por razones que no voy a entrar a explicar hasta que defienda la tesis.

El caso es que después de haber redactado un 60% de lo que estoy a punto de depositar en el departamento, un señor, un argentino, el Papa Francisco publica Evangelii Gaudium allá por el 24 de noviembre del 2013. Y recuerdo casi llorar de la emoción cuando leí el documento. No podía ignorar lo herético que supone mi tesis para la doctrina económica vigente: decir que el dinero está mal diseñado, que no hay escasez de recursos, que la evolución es sinónimo de simbiosis y no de competencia, que el crecimiento financiero no es sinónimo de progreso humano,… y mil ideas más todas ellas intelectualmente suicidas contra la doctrina económica vigente.

Me encontraba muy sólo y eran compañeros difuntos con los que conversaba y me entendía a la manera socrática: Tomás de Aquino, Agustín de Hipona, Lin Margulis, Newton, Cournot, Cantillon, Smith, Mill,…  Sin embargo, asomar la cabeza al mundo capitalista, al egoísmo institucionalizado, a la polisemia como medio para impedir los diálogos serios, y sobre todo, ese “ir cada uno a lo suyo” sin importar nada los demás, me sumió en una visión profundamente pesimista sobre la capacidad del hombre para sobrevivir como especie.

Y fué el Argentino, el que me sacó de ese pozo del “pero, ¿para qué hacer la tesis?, ¿qué te crees que vas a poder cambiar?”. Automáticamente, la mayeútica con los difuntos, que había sido hasta ese momento la tesis, tomo una dimensión viva, pues era un diálogo con el Papa Francisco. En su exhortación apostólica, parecía decir ya basta. Ya basta de hablar y decir lo que las cosas deben ser, hay que empezar a actuar. Ya basta de dejarnos vencer por el desánimo y conformarnos con este mundo deformado que nos deforma a todos. “Esa Economía mata (evagelii gaudium, 53)”. Le he citado sistemáticamente, seguramente he pecado de citarle en exceso, pero ha sido mi gran compañero de viaje intelectual desde entonces, y debía reflejarlo en mi trabajo de investigación.

Uno de los argumentos más utilizados para criticar una forma de pensar es tacharla de religiosa, como si fuera algo malo, algo despectivo, propio de los hombres de las cavernas o de los descerebrados. Sin embargo, yo no he encontrado mayor coherencia lógica que la Suma Teológica de Santo Tomás. Ni tan siquiera Sir Isaac Newton ha aguantado con tanta firmeza el paso del tiempo debido a la revisión de la teoría de la relatividad. El contenido de las encíclicas es muchísimo mas coherente que muchos manuales de Economía y esta es una de las grandes “verdades sombra” que se manifiestan en mi tesis. Supongo que ya muchos de vosotros a estas alturas, supondréis que mi tesis no será de carácter científico, pero es que en rigor lo és. He aplicado la filosofía de la ciencia a la construcción de una nueva manera de entender la economía, distinta a la “chapuza” a la que estamos acostumbrados.

Toda la teoría económica se basa fundamentalmente en primero opinar, y luego demostrar que el que opina tiene razón. Es como si Newton opinara “yo creo que la manzana cae por esta razón”, y luego, buscara demostrar que tiene razón. No señor. No funciona así. Los grandes científicos entre ellos Newton, que es el fundador de la ciencia práctica, Lamarck, Darwin,… primero han observado, han aprendido, comprendido y después han deducido leyes universales, que son universales hasta que se demuestre lo contrario.

Bueno, pues como reza el “post” del blog: “lo ha vuelto a hacer“. Ya cerrada la tesis doctoral, desmontada la teoría económica vigente, propuesta una nueva Escuela denominada Neofisiocracia, diseñado un nuevo método de elaborar teoría económica basado en la metodología cuantitativa,… viene el argentino, y publica la encíclica “Laudato Si’. Sobre el cuidado de la Casa Común“.

Mi construcción de teoría económica se basa en la etimología de economía, y en los nuevos avances de la Física y la Biología; en el pensamiento económico de Keynes, Schumpeter, la Escuela Austriaca marginalista, … y más recientes, la Public Choice (Buchanan, Amartya Sen,…), Gessel, Max Neef,Roeggen,… (muchos de ellos ateos declarados); en la Filosofía aristotélica y tomista,  la Escuela de Salamanca, … y multitud de autores que constituyen legión. Mi visión de la economía es que  la actividad económica es un manifestación particular de la vida en la biosfera , y por tanto debe ser abordada a la manera de la biología (como opinaba Georgescu Roeggen), pero con los matices propios del ser humano, fundamentalmente su dimensión ética y la inmensa responsabilidad que supone su capacidad para modificar el entorno natural (eso ya lo aporto yo).

Pero al fin y al cabo, cuando hablo de economía hablo de casa, que es la raiz etimológica de economía y ecologia, y es la categoría fundamental para entender la acción económica y las repercusiones de la acción humana. Defiendo que el capitalismo es una manfestación religiosa de carácter trinitario, y el papa habla de  mercado divinizado (Laudato Si’, 56). Propugno que hay que defender la diversidad bioeconómica, pues sólo gracias a ella son posibles los saltos evolutivos basados en la simbiosis, y esa misma idea está en Laudato Si’. El problema de la desigualdad en la distribución energética, la inequidad en relación al orden natural, la virtud aristotélica,… en fin. Yo no creo en las casualidades, y como Einstein, creo que Dios no juega a los dados.

El Papa Francisco, de nuevo sigue manteniendo ese diálogo conmigo, que ya no puede ser casualidad. Es la segunda vez que después de hacer redactado siguiendo una metodología absolutamente lógica y científica, y evidentemente desconociendo el contenido de las encíclicas que el Vaticano tuviera intención de publicar, el Papa Francisco me pone los puntos sobre las “íes” y completa todo aquello que yo no he sido capaz de ver.

Por eso, de nuevo, le muestro mi infinita gratitud, no sólo como Santo Padre desde mi condición de católico, sino por sus reflexiones como pensador bien asesorado que sabe tomarle el pulso a las necesidades de un mundo gravemente enfermo.

Gracias por dialogar conmigo, sin tú saberlo, mi querido amigo.